
Unión Sindical Independiente de Trabajadores
Empleados Públicos
http://www.usitep.com 21 de diciembre de 2006
ZANAHORIA Y PALO PARA EL PROFESORADO DE
RELIGIÓN
De nuevo nos sorprende el Ministerio de Educación y Ciencia; ahora con el Borrador de Real Decreto de Enseñanzas Mínimas para Bachillerato.
En primer lugar porque en el citado Borrador no se contempla la consabida oferta obligatoria de la asignatura de religión, si bien se han apresurado a matizar que, aunque no esté en el Borrador, no significa que no vaya a estar incluida en el Real Decreto final.
Extraño Borrador que no contiene aquello
para lo único que sirve, esto es, para dar a conocer su contenido y poder
aportar, si es el caso, las modificaciones que las partes estimen convenientes.
Por otro lado,
leemos en la prensa que el Secretario General de Educación, Alejandro Tiana, ha afirmado: “La
enseñanza de
Pero la
realidad es la que es, además de tozuda,
por más que se quiera disfrazar. Porque en los tan traídos y llevados Acuerdos
internacionales entre el Estado español y
Artículo II
Los planes educativos en 1os niveles de Educación Preescolar, de
Educación General Básica (EGB) y de Bachillerato
Unificado Polivalente (BUP) y Grados de Formación Profesional
correspondientes a 1os alumnos de las mismas edades incluirán la enseñanza de
la religión católica en todos los Centros de educación, en condiciones
equiparables a las demás disciplinas fundamentales.
Por respeto a la libertad de conciencia, dicha enseñanza no tendrá
carácter obligatorio para los alumnos. Se garantiza, sin embargo, el derecho a
recibirla.
PROTOCOLO FINAL
Lo convenido en el presente Acuerdo, en la que respecta a las
denominaciones de Centros, niveles educativos, profesorado y alumnos, medios
didácticos etc., subsistirá como válido
para las realidades educativas equivalentes que pudieran originarse de reformas
o cambios de nomenclatura del sistema
escolar oficial.
Por ello pensamos que la no inclusión de la religión en 2º de bachillerato podría incumplir el mencionado Acuerdo internacional y que, aunque no fuese así, debería compensarse la pérdida horaria, con la posibilidad, como se hace actualmente, de proponer un seminario voluntario en este nivel u otras medidas similares.
Todo apunta también a que los docentes de religión serán contratados con carácter indefinido, de lo cual nos debemos felicitar, pero al mismo tiempo se hurtan horas lectivas de religión. Y por otro lado, no se dice qué significa “debida atención educativa” para los que opten por la exención, tal y como se formula en los Reales Decretos, lo que viene a abundar en una indefensión de difícil solución.
Con esta nueva regulación corren peligro muchos puestos de trabajo. Eso sí, ahora podremos apuntarnos al desempleo luciendo unos nuevos y flamantes contratos indefinidos.
Lo dicho: ¡Zanahoria y Palo! para un colectivo largamente maltratado.
USIT-EP